Reviviendo los tiempos de la abuela

El Teatro Emilio S. Belaval fue el escenario de la presentación del libro Raíces y Alas: Relatos sobre la abuela puertorriqueña.

Foto por: Brandon García Alvarado

Por Imalay M. Cruz Figueroa
Estudiante de Periodismo

A bordo del tren de los recuerdos 15 nietas contaron historias y anécdotas de las abuelas presentadas en el libro Raíces y Alas: Relatos sobre la abuela puertorriqueña en el Teatro Emilio S. Belaval de Sagrado.

Foto por: Brandon García Alvarado

En un ambiente familiar y conmemorativo se mostró el simbolismo de la matriarca que lidera la familia y su papel en el inconsciente colectivo. Este libro muestra una reflexión íntima y honesta con tonos introspectivos, inquisitivos, humorísticos y conmovedores.  Además, entre los relatos de logros, amores, aventuras, fortalezas y retos se expuso la función tan importante de esta figura materna en el desarrollo sociocultural de cada país.

“Este libro es un homenaje a nuestras abuelas y su impacto en nuestras vidas”, manifestó la autora del libro Sheila I. Rodríguez Madera.

No importa si la conoces como tata, abu, mamá, ma’, mamita o según dicte tu imaginación, estas mujeres dejan constantemente un legado de fuerza y perseverancia en la sociedad. Este libro en el que se hace referencia a ideales y valores de diferentes épocas resalta cómo las experiencias de las generaciones pasadas sirven como guías para las vivencias actuales.

Foto por: Brandon García Alvarado

De igual forma, en los ensayos se exponen estas figuras como seres de luz que vivieron momentos difíciles donde habían problemas como por ejemplo con los derechos de la mujer, había pocos recursos y el país estaba en crecimiento. También, muestran cómo se desarrollaron en momentos en los que sus oficios estaban concentrados principalmente en las tareas del hogar.

“En este ejercicio liberador de palabras mostramos cómo vemos a nuestras abuelas y cómo esta imagen influye en la visión que tenemos de nosotros mismos”, dijo Rodríguez Madera.

Foto por: Brandon García Alvarado

La actividad finalizó con un interesante conversatorio en el que entre risas y algunas lágrimas emotivas continuaron compartiendo y haciendo memorias.