Sagradeña continúa cosechando logros

La delfín Angélica D. Serrano nos cuenta su experiencia en la Convención Anual de la Asociación Nacional para Periodistas Hispanos.

Foto Suministrada.

Angélica D. Serrano
Estudiante de Periodismo

El ajoro de las clases y la rutina nos hacen perder de perspectiva para qué madrugamos todos los días. Vamos a la universidad, dependemos de un café mañanero (quizá dos o tres) y tomamos las clases que por requisito debemos aprobar. Por un momento pensamos que nuestra finalidad será vestirnos de negro con nuestra toga y desfilar con alguna que otra medalla en el pecho y luego, colgar en las redes sociales que hemos alcanzado nuestra meta.

El deseo, la vocación y la pasión siguen allí, pero nos enfocamos en el marco que tenemos de frente.  Si bien las calificaciones son buenas, las experiencias y oportunidades extracurriculares te forman y te preparan para el futuro.

Luego de los embates provocados por el huracán María, colaboré junto a mi asociación de prensa estudiantil Un Solo Latir, redactando historias para el periódico El Sentinel en Orlando sobre el tema de educación, el cual me apasiona tanto como la cobertura de aspectos sociales, culturales y políticos. De esa experiencia, no tan solo obtuve una oportunidad muy significativa para mi currículo, sino que a través del medio, conocí sobre la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos (NAHJ, por sus siglas en inglés).

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Solo bastó un correo electrónico al director regional de la organización para recibir una llamada. Inicialmente había solicitado solo una membresía, pero la conversación se tornó como una oportunidad más que me había regalado la vida.  Resultó ser que la NAHJ aspiraba tener capítulos estudiantiles y empoderar el capítulo profesional a largo plazo. Como líder estudiantil, periodista en formación y delfín, me encomendé para formar un capítulo en mi alma mater.

Al cabo de unas semanas recibí una llamada del director regional. “Angélica, sometí tu nombre para una beca. Tienes que ir a la convención. Esa beca no se puede desaprovechar”, me dijo. Los nervios se apoderaron de mí, pero solo ansiaba que llegara el 18 de julio, día de inicio de casi una semana de múltiples talleres y conferencias. No tan solo eso, sino que nuestro capítulo sería aprobado ante la Junta de Directores de la NAHJ.

Empaqué y llegué al aeropuerto. Una señora quería viajar con pasteles sin pagar, pero esa anécdota se las contaré luego. La primera canción que escuché al llegar a Miami en Florida fue una bachata de Romeo Santos. Por un momento opté por verificar si había elegido el vuelo correcto.

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El primer día asistí al Student Bootcamp de FedEx, donde Javier Morgado, productor ejecutivo del programa mañanero New Day por CNN, nos mostró la importancia de tener nuestras redes sociales profesionales y ser bien diligentes a la hora de publicar.

“Si escribes datos está bien. Si escribes citas, puede ser que haya un problema, pero nunca des tu opinión”, comentó el productor.

Posteriormente conocí a Janine Warner, cofundadora de Sembra Media, quien habló sobre las diferentes estrategias de generación de fondos para que los medios emergentes puedan sostenerse económicamente.

“No es rechazar las fuentes de ingreso conflictivas, es tener muchas fuentes para que tengas dependencia y no te sientas comprometido”, añadió Warner.

Angélica Serrano junto a periodistas de El Sentinel Orlando. Foto Suministrada.

Mientras que, como última ponencia del primer día, la NAHJ le brindó un espacio a nuestra isla y a la cobertura del huracán María. En la misma participó el periodista Adrián Florido de la National Public Radio, Carla Minet del Centro de Periodismo Investigativo, Leyla Santiago, corresponsal de CNN, David Begnaud, corresponsal de CBS News y Frances Robles del New York Times.

Durante la ponencia, que más bien funcionó como una plática e intercambio de ideas, Santiago expresó que “no sabía cuántas personas habían fallecido, pero que no fueron 64”.

“Recuerdo que el gobernador, Ricardo Rosselló, dijo que no podía llegar a todos lados, pero en una conversación con él pude notar que no había viajado por la isla. No lo critico, pero realmente no tenía idea”, expresó la corresponsal de CNN.

El pleno de la cobertura de los afectados por el tiroteo en la Parkland School en Florida llenó mi corazón. Con mucha nostalgia y dolor, los panelistas le exhortaron a los periodistas que fueran más sensibles a la hora de preguntar.

Angélica Serrano compartió con el reportero David Begnaud. Foto Suministrada.

“Era un día normal. Los periodistas llegaron y querían preguntarnos, pero yo solo quería irme a casa, no hacer una entrevista”, dijo Natasha Martínez, estudiante de duodécimo grado de la escuela.

Mientras, el estudiante Carlos Rodríguez, señaló que le costaba escuchar tan solo el nombre del tirador. “Su nombre debe ser olvidado. No queremos escuchar su nombre”, añadió al mencionar que algunos medios mostraron solo el rostro del tirador, en lugar de las historias de los estudiantes.

De igual forma, participé de foros muy dinámicos como el que realizó Buzzfeed sobre cómo hacer que videos que realmente importan, se vuelvan virales. Sin embargo, uno de mis talleres favoritos fue el de crear videos sociales, impartido por AJ Plus en Español, pues nos enseñaron la importancia de capturar al público en los primeros segundos y hacer historias muy visuales.

Un taller que nos marcó muchísimo como periodistas fue el pleno sobre los retos de los periodistas hispanos en la cobertura periodística bajo la administración del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.

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“La gran diferencia de la administración de Donald Trump es que ningún presidente llamó a los medios los enemigos del pueblo, ninguno cuestionó nuestro trabajo, nos llamó “fake news”, ni nos atacó personalmente”, dijo María Peña de LaOpinión Los Ángeles.

Posteriormente, tomé el taller Being On Camera que recalcó la importancia de no utilizar un lenguaje y tono “de reportero”, sino ser naturales y auténticos, pues los medios están girando a ello. También,participé de Women in Sports donde se habló sobre el rol protagónico que tienen las personas de tez blanca, y en su mayoría hombres, en el ámbito del periodismo deportivo. Finalmente, otro de los talleres que me gustó fue Cómo cubrir en un país donde no tienes acceso, en el cual discutieron algunos peligros y estrategias a seguir si un periodista se encuentra en esa posición.

Y bueno, no todo fueron talleres y ponencias, pues la NAHJ se encargó de realizar actividades de entretenimiento como el White Party en honor a María Elena Salinas y el último día con El Gran Baile, donde escuchamos canciones de toda Hispanoamérica, muchas de estas de Puerto Rico debo decir.

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En términos generales, estoy sumamente agradecida con la NAHJ por el respaldo que le ha brindado a sus miembros desde hace 34 años y a mí, que me ha brindado un conocimiento más amplio de mi carrera ortogándome una beca para su conferencia en Miami y permitiéndome fundar un capítulo estudiantil en Puerto Rico para impulsar el capítulo profesional.

Por ende, exhorto a todos los delfines a seguir lo que los mueve y los llena, insertarse en organizaciones tanto locales como nacionales. Viajen, conozcan muchas personas (como yo que conocí a María Elena Salinas, David Begnaud y Leyla Santiago y quedé encantada), atrévanse, sean persistentes, sean como el arroz blanco, estén en todas partes, aprendan de todo y tengan iniciativa.