Delfines ayudan al prójimo con ánimo y energía

Vistiendo los colores de su alma mater, estos delfines lo han dejado todo para ayudar a los damnificados por el paso del huracán María. 

Por Nicole Ortiz Marrero
Comunicaciones Integradas

Para muchos en la comunidad sagradeña, el momento de trabajar por nuestros vecinos es ahora. Tras el paso del huracán María, los voluntarios están prestos a contribuir de cualquier manera para levantar nuestro País.

Desde el día después del huracán, estudiantes, empleados y profesores, se unieron voluntariamente en una variedad de tareas con el fin de ayudar a todos los afectados por el evento atmosférico.  Además, realizaron esfuerzos para lograr normalizar la situación en el campus ante las adversidades.

Han sido semanas de labor intensa, pero trabajando en equipo hemos logrado nuestra meta: ayudar a los menos afortunados. Por ejemplo, en los últimos días, se  empacaron sobre 2,000 compras, y se ha repartido agua en las comunidades aledañas a la Universidad.

Para el estudiante de quinto año de Danza y Teatro, Antonio Hernández Del Toro esta experiencia ha sido una de aprendizaje.

“He aprendido a valorarlo todo, desde el baño que me doy en la mañana hasta el vaso de agua fría que me tomo antes de dormir en la noche. He aprendido a ser más solidario con los demás y a ayudar siempre que pueda. en vez de esperar”, expresó el delfín.

Junto a Antonio, también ha trabajado un grupo de estudiantes internacionales que ha declarado a Puerto Rico su segundo hogar. En estos momentos difíciles, la española Mercedes Mateos Andrés, estudiante de Publicidad, relató que después de esperar a Irma, el paso del huracán María fue un choque grande.

“Después de vivir Irma, nos confiamos con que tendríamos ciertas comodidades como la vez anterior (agua y luz).  Cuando pasó el huracán María, fue un choque bastante grande, ya que nos dimos cuenta lo realmente estaba pasando”, explicó.

Sin lugar a dudas la mayor satisfacción ha sido poder ver las sonrisas de aquellos que más necesitan.

“Ha sido gratificante, saber que estamos en la calle ayudando en vez de estar en nuestras casas “esperando” a que la cosa se normalice, pero la parte más gratificante ha sido poder establecer relaciones con otras personas”, expresó Antonio.

Además, ambos estudiantes resaltan la solidaridad y la unión del pueblo boricua. Para Mercedes es una lección que se llevará a su patria.

“Las ganas y el amor que ha puesto la gente boricua me parecen una lección de vida para todos, jamás hay que rendirse”, finalizó Mercedes.