Sagradeños exponen proyectos de investigación en mercadeo

Como parte del curso de mercadeo Conducta del consumidor, varios estudiantes expusieron su proyecto final en una actividad fuera de lo tradicional que se llevó a cabo en el vestíbulo de Barat Norte.

Los juegos y dinamicas fueron parte del proceso de evaluación para el trabajo final de los estudiantes del curso Conductas del Consumidor. Foto Angélica Serrano

Por Angélica D. Serrano Román
Estudiante de Periodismo

Para la profesora Marta Almeida, sus alumnos siempre realizan un buen trabajo, pero en esta ocasión los estimuló a realizar sus presentaciones integrando al público de una manera diferente.

“Usualmente hacemos proyectos de investigación en todas las clases y lo que se hace al final es presentar un Powerpoint en el salón de manera tradicional. Este semestre queremos romper con eso y hacer que los estudiantes hagan sus presentaciones de manera interactiva”, explicó Almeida.

Los jóvenes desarrollaron varias dinámicas para llevar un mensaje claro acerca de su proyecto. El  grupo compuesto por Isabel Bellaflores, Isis Cepeda y María Anguiano, compraron una variedad de botellas de agua y le preguntaban a los participantes cuál botella se llevarían.

Les preguntaban si adquirirían la misma en una tienda regular o escogerían la más económica. Finalmente, la persona debía escoger “su agua favorita” y le darían una muestra para comprobar que no hay mucha o casi ninguna diferencia en el sabor.

“El propósito principal era demostrar y hacer conciencia de que el empaque no es lo importante y que toda el agua, según la encuesta realizada, es igual”, argumentó Bellaflores.

Cada grupo de estudiantes presentó distintas formas en las que se evalúa al consumidor. Foto Angélica Serrano

Otro grupo buscaba demostrar la importancia de la percepción “porque ya hay mucha competencia en el campo”.  Esto lo realizaron preguntado al público sobre qué jugo le parecía más saludable y cómo el que aparenta serlo, tiene mucha azúcar.

“Ser bueno y complacer al cliente ya no es lo más importante, lo que hace la diferencia es como el cliente te ve a ti”, explicó Andrea Ramos, estudiante del curso.

Los puntos a evaluar eran la aplicación de lo que se aprendió en el semestre, el dominio del material y la interacción.

“Esta es una clase que uno disfruta muchísimo porque todos somos consumidores. En cuanto a la dinámica fue súper buena, siempre tuvimos buenas discusiones. Eso sí, he visto que al principio del curso ellos (los estudiantes) hablaban como consumidores de manera bien informal y al final del curso, adoptaron los términos y entendieron el porqué de las cosas y no un “porque sí”, puntualizó la profesora.