En defensa de los derechos humanos por tercer año consecutivo

Movidos por la defensa de los derechos fundamentales que una persona aspira a tener, la Facultad Interdisciplinaria de Estudios Humanísticos y Sociales (FIEHS) celebró por tercer año consecutivo la Jornada de Derechos Humanos.

La Jornada de Derechos Humanos se celebró por tercer año consecutivo. Foto: Nicole Ortiz

 

Por Nicole Ortiz Marrero
Estudiante de Periodismo

En el evento se discutieron diversos temas, desde el derecho a la protesta, las enmiendas al Código Penal y la lucha por la equidad de la mujer. 

El primer día de la Jornada sirvió para reflexionar sobre el derecho humano a protestar y las enmiendas al Código Penal.

En la mañana, la abogada de derechos humanos, Adriana Godreau junto a Liza Gallardo de la Amnistía Internacional, defendieron que el derecho a la protesta está cobijado por nuestro ordenamiento jurídico por lo que se debe defender y respetar.

Mientras en la tarde, el senador independiente José Vargas Vidot y el licenciado Jesús Rivera Delgado conversaron sobre los cambios al código penal.

Plantearon que el cambio del código penal es un acto de negocios ya que, según indicaron, en Puerto Rico se continúan subiendo las penas de los delitos, contrario a lo que sucede en otras jurisdicciones.

Rivera Delgado expuso que en los pasados 12 años se ha enmendado el código penal tres veces.

Sin embargo, estos cambios no ayudan a disminuir la criminalidad ni a rehabilitar a los confinados sino que siguen perpetuando estados de marginación y pobreza.

También estableció que condenas como la cadena perpetua dejan a los confinados sin motivación alguna para alcanzar la rehabilitación.

Senador independiente José Vargas Vidot . Foto: Nicole Ortiz

 

Por otra parte, el senador independiente Vargas Vidot explicó que las cárceles, tanto en Estados Unidos como en Puerto Rico, son negocios.

Finalizó estableciendo que muchos legisladores a la hora de realizar estas enmiendas “no buscan disminuir el crimen, ni es mano dura” sino que intentan ayudar a los intereses económicos o políticos que les favorezcan.

 

Se levantan por la equidad de la mujer y sus derechos

Continuando con la defensa de los derechos, el segundo día de la Jornada estuvo marcado con la búsqueda de una sociedad más de justa y equitativa hacia las mujeres.
Este año, el Día Internacional de la Mujer enmarcó un movimiento internacional que pretendía mostrar las aportaciones de éstas al mundo laboral, mientras reciben salarios más bajos y experimentan mayor inequidad, discriminación, acoso sexual e inseguridad laboral.

A las 11 de la mañana, sonaron las campanas del Pórtico, y Sagrado se detuvo. Reconociendo que nuestra institución nace de un proyecto educativo de mujeres, por mujeres y para mujeres, al que luego se expandió a todas personas sin importar su género, se hizo partícipe del Paro Internacional.

Empleados y estudiantes se movilizaron hacia el Pabellón de las Artes, el punto de encuentro.

En el Día Internacional de la Mujer, nuestra universidad se hizo cónsona al llamado internacional.

 

A través de un manifiesto, que contó con facultad, administración y estudiantes, una participación artística realizada por una estudiante, y la contextualización del Día Internacional de la Mujer, nuestra universidad se hizo cónsona al llamado internacional.

La jornada culminó con la participación de la Dra. Isabel M. Martínez Portilla, profesora titular en el Departamento de Antropología Social de la Universidad de Sevilla, en España, quien discutió la invisibilización de las mujeres refugiadas y desplazadas.

Según expresó, lo primero que se debe comprender es que la imagen del refugiado no es una imagen fija, sino que varía dependiendo del territorio al que lleguen.

No es lo mismo llegar a Europa de Siria, que llegar a México de Guatemala. Son dos escenarios distintos y no se pueden manejar de la misma manera”, dijo Martínez Portilla.

Manifestó que las mujeres son relegadas a último lugar y tienden a ser las menos atendidas, por lo que usualmente son las más desnutridas, y las que menos acceso a beneficios de salud tienen.

Añadió que “son reconocidas en papel, en lo legal, pero no en la práctica”, por lo que es importante buscar soluciones y tratar de que sus voces sean escuchadas.

Es importante escuchar la voz de estas mujeres, y más aún que se pueda hacer de una forma interdisciplinaria”, concluyó la profesora.