Sagradeños hacen la diferencia en Ecuador

Con el objetivo de continuar construyendo comunidades en la justicia y la paz, un grupo de delfines viajó a Ecuador para seguir con su misión solidaria.

Por Jayleen Rodríguez
Estudiante de Periodismo

Bajo el lema Dar de sí, sin pensar si, un grupo de estudiantes rotarios viajó a Ecuador para regalar sonrisas y llevar esperanza a las zonas pobres del país.

El grupo conformado por 14 sagradeños, representó a Rotaract Puerto Rico en una experiencia de impacto social donde visitaron las ciudades de Quito, Guayaquil, Zaruma, Loja y Cuenca.

Según la presidenta de la asociación Rotaract Sagrado, Crisleyra Acevedo viajar a Ecuador fue una experiencia que marcó sus vidas.

“Sin tener la mitad de lo que nosotros tenemos es impresionante ver el agradecimiento de los niños y jóvenes que por esta oportunidad tienen acceso a una educación”, indicó Acevedo.

Dentro de las actividades que celebra la sede de Rotaract en Loja, se encuentra el partido anual de fútbol. El cual en su edición del 2017 logró recaudar siete mil dólares que fueron utilizados para realizar operaciones a niños con labio leporino.

Por otra parte, uno de los lugares que más impactó a la joven fue la escuela 15 de noviembre que solo cuenta con dos salones y donde el único personal de la institución es una maestra, quien además ejerce como directora, conserje y encargada de seguridad; y aún así los niños van a la escuela a estudiar.

Según narró la joven, en algunas de las zonas visitadas los planteles escolares de las montañas simulan ranchos con techos en zinc, sin un suelo asfaltado y sin el servicio sanitario adecuado para el uso higiénico de los niños.

La presidenta de Rotaract Sagrado explicó que estas comunidades son la parte rezagada de la sociedad y que el gobierno solo suministra $200 para que subsistan.

Dentro de las ayudas que llevó Rotaract Sagrado se encuentra una pizarra grande para que puedan estudiar mejor, lápices, libretas, libros de colorear, crayolas entre otros artículos escolares, con el motivo de fomentar la educación.

La sagradeña aseguró que viajar a Ecuador como grupo los unió como familia, conocieron a 10 clubs Rotaract y ahora son una red, porque más allá de las diferencias culturales, nos une un corazón solidario, concluyó Acevedo.