(Español) Velan por justicia social en su práctica laboral

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Entre risas, llantos y hasta con memes, los estudiantes del Programa de Trabajo Social, contaron su experiencia de práctica laboral.

El Trabajo Social es una profesión que vela por la justicia social y el bienestar de la sociedad. Foto Héctor Camacho

Por Angélica D. Serrano Román
Estudiante de Periodismo

Luego de un año de retos y nuevas experiencias, varios sagradeños en su último años de estudios, expusieron lo que habían alcanzado a través de su práctica en varias organizaciones como Upper Bound, Boys & Girls Club, Passport to Manhood, Caño Martín Peña, Movimiento para Alcance de Vida Independiente (MAVI), Fideicomiso de Conservación de Puerto Rico, Comunidad Dominicana en Bacener y la Oficina del Procurador de Edad Avanzada (OPEA).

El Trabajo Social es una profesión que vela por la justicia social y el bienestar de la sociedad. También enseña a desarrollar un balance para evitar caer en la sensibilidad y las emociones. De esta manera lo experimentó Carelsie Maldonado, quien trabajó en el programa Upper Bound de Sagrado, el cual ofrece mentoría a estudiantes de escuela superior.

El trabajo social le enseño a Carelsie Maldonado a manejar sus emociones para poder trabajar con sus estudiantes. Foto: Héctor Camacho

Carelsie realizó un estudio de necesidades del grupo y se percató que había una gran oportunidad para desarrollar un programa de liderazgo. Así surge el Consejo Asesor Juvenil el cual empodera a los jóvenes para que adquieran herramientas de liderazgo y ayuden a desarollar esa destrezas en otros jóvenes.

Aunque al principio pensó que era injusto trabajar sola, mencionó que se sintió bendecida y más preparada porque “cuando vaya al mundo laboral no habrá compañeros de práctica”.

Jan Rosado igualmente se enfrentó a varios desafíos de los cuales solo quería “salir corriendo”. Su práctica fue con los jóvenes participantes del proyecto Passport to Manhood del Boys & Girls Club. Uno de los temas que tuvo que abordar fue la masculinidad y sus tabúes. Fue un gran reto, pero logró que el grupo confiara en él, lo que le permitió ser más empático para realizar su labor social.

“El trabajo social cambió mi visión, mi perspectiva, todo lo que creía, y fue muy retante”, dijo Jan Rosado. 

Foto Héctor Camacho

Otras que vivieron la experiencia de práctica fueron varias estudiantes del programa de intercambio como Maialen Echazarreta, Ane Sánchez y Ander López, provenientes de España.

Ane trabajó con niños de 10 a 12 años en el Caño Martín Peña. Vino a Puerto Rico para completar su último año universitario y dejó saber que “venir a la Isla fue la mejor decisión que tomé”.  En esta experiencia las palabras claves fueron aprender, descubrir, sentir, comunicar, reflexionar, analizar y compartir.

Como española, le costó aprender qué significaba “missi” en Puerto Rico y por qué los niños le llamaban así. “Si mañana se inunda el Caño no fue porque llovió, sino por lo que voy a llorar”, comentó la joven, refiriéndose al cariño que tiene por “sus niños”.

Vannelyn Ríos, quien también trabajó en el Caño reflexionó sobre algunas experiencias que la llevaron a entender cómo, desde la niñez, los pequeños cargan con la problemática del racismo y el género.

La estudiante Mariani Jiménez presentó cómo fue su crecimiento profesional en la OPEA, oficina en la que se busca proteger y promover el derecho de la seguridad física, mental y social de los envejecientes.  “Tenemos que salir a la calle, a los ancianos hay que buscarlos, pero en la práctica desarrollé el arte de hablar en público y la creatividad”, dijo Jiménez, mencionando que la experiencia de visitar tribunales, como parte de su práctica, la llevará a comenzar estudios en alguna rama relacionada.

Los sagradeños compartieron sus vivencias en el campo del Trabajo Social. Foto Héctor Camacho

Por su parte, Stefanie Lebrón trabajó en MAVI, iniciativa que desea fomentar la igualdad de oportunidades para las personas con impedimentos. Allí tuvo una experiencia que marcó su vida. “Estaba con una chica que no podía ver y quería que le describiera una flor que se había caído en el suelo”, explicó Lebrón. Para ella fue muy emocionante, pues estaba ayudándole a saber de lo que se trataba a pesar de su limitación.

Kevin S. Sánchez también trabajó en MAVI y expuso que salir corriendo no era una estrategia válida, a pesar de los retos que se presentaron. Aprendió que debe sentirse seguro de las cosas que hace.

También asistieron al evento algunos profesores y parte de la administración, quienes dieron fe del trabajo de los estudiantes y los felicitaron por su esfuerzo.

“Esto es transformación, me emociono por su emoción y esto demuestra la calidad como personas, como estudiantes y la de nuestra facultad”, enunció María T. Martínez, vicepresidenta ejecutiva de Asuntos Académicos.

La hermana Socorro Juliá, RCSJ, comentó que “esto es Sagrado. Uno a veces se siente impotente, pero todo esto lo hace el corazón”.