El Espacio Universal donde nos reencontramos

La vida universitaria es mucho más que estudiar. Muchas veces lo he oído, y mientras más me acerco a la fecha de graduación más cierto lo encuentro. Hacer tertulias con estudiantes de otras concentraciones no sólo produce intercambios intelectuales, sino que fomenta ver perspectivas distintas, y crecer de manera diferente.

Primer Espacio Universal del semestre. Foto: Cristian Torres

Por Nicole Ortiz Marrero
Estudiante de Periodismo

Entre el cielo azul y los colores verdes del Paseo La Vega, me reencuentro por un momento… Respiro. ¡Al fin, un descanso! Un momento para distraer la mente más allá de trabajo, estudios y preocupaciones.

Un espacio en el que coincido con compañeros, de nosotros para nosotros, donde manifestarnos se da con más facilidad.

El punto de encuentro es el primer Espacio Universal del semestre, que empieza en la hora pico del mediodía. El calor se exhibe en su máxima expresión. La ventaja de nuestra pequeña Isla es que un día normal siempre es acompañado por sol y consigo trae la promesa de aventuras.

Los sagradeños participaron en el #SagradoHunt. Foto: Cristian Torres

Sin embargo, este Espacio Universal es diferente. Bajo el nombre de Sagrado Hunt nos promete la búsqueda de un tesoro escondido. Por una hora y media, dejamos a un lado las responsabilidades con el anhelo de conectar con amigos, darle paso a la risa y, a la vez, siendo honestos, a la competitividad.

¡Queremos ganar! y ¿quién no? Para eso se hizo la competencia.

El objetivo de Sagrado Hunt es esconder cinco insignias con el logo de cada una de las asociaciones participantes. Cada una, entonces, tendrá un equipo de tres personas que se dedicarán a buscar la mayor cantidad de insignias, el más que recolecte en 30 minutos será el ganador.

Los sagradeños participaron en el #SagradoHunt. Foto: Cristian Torres

Con esa idea en mente, comenzó la búsqueda, cada asociación empieza a dar pistas a través de sus redes sociales. Las gotas de sudor resbalan por las frentes de los que corremos en búsqueda de las insignias. Una, dos, tres…

Se escuchan las risas, se palpa la complicidad. La Asociación Comunicación Elite toma la delantera, aunque muy brevemente, ya que el Concilio de Residentes parece tener la fuerza de combatir a todas las asociaciones presentes. Se siente ese sentido de competencia que une y saca a relucir la fuerza del trabajo en equipo.

Por otro lado, en medio del caos, las asociaciones tienen sus mesas haciendo ventas y reclutando nuevos integrantes. El olor a hotdogs, pizza y hamburguesas embriaga los sentidos e invitan a acercarse a la más cercana a aprender más.

Delfy se pasea entre ellas buscando alguien con quien bailar, y buscar insignias.

Quedan cinco minutos en la búsqueda, los presentadores hacen a los participantes conscientes del tiempo que les resta. Entre la docena de estudiantes, surge el grupo estudiantil de acapella Staccato interpretando “Work Song” de Hozier. Con solo sus voces lograron calmar los nervios mientras el Consejo de Estudiantes tabulaba los resultados de la gran búsqueda.

En el Espacio Universal se comparte y se libera la mente para proyectos más innovadores e ideas más creativas. Foto: Cristian Torres

Mencionan a los ganadores, tercer lugar Comunicación Elite, en segundo lugar, un empate entre la Confra y el Concilio de Residentes, y para sorpresa de todos, el Coro se lleva el primer lugar.

Delfy termina con el corazón destruido porque él no es uno de ellos. Rompe en carcajadas todos los que se encuentran el lugar.

La realidad es que la universidad es mucho más que tomar clases, en estos momentos que colaboramos entre nosotros notamos la necesidad de un espacio para estar con personas fuera de nuestra concentración.

Compartimos, nos distraemos, y refrescamos la mente para proyectos más innovadores e ideas más creativas.

En ese periodo de una hora y media, conectamos con nuestro yo interno, nos apretamos más fuerte, trabajamos en equipo, cantamos más alto, reímos más acorde, y sacamos a pasear ese instinto juvenil que traemos adentro.

En ese espacio, más que ser estudiantes, nos encontramos más cerca de ser humanos.