Egresada atiende más de 90 partos mensuales en África

Sor Jacqueline Etimbi, egresada del bachillerato de Enfermería del Departamento de Ciencias Naturales de la Universidad del Sagrado Corazón, regresó a su país natal, Camerún, para hacer labor voluntaria como comadrona.

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Por Angélica D. Serrano Román
Estudiante de Periodismo

La religiosa africana se graduó en el 2007, luego fue admitida en la escuela de Salud Pública, donde se matriculó en el programa de Enfermera Partera.

Decidió especializarse en los partos debido a la filosofía de su congregación, las Siervas de María. Su apostolado se basa en cuidar a los enfermos en sus casas, hospitales, centros de salud, clínicas y en fin, donde las necesiten.

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En la República de Camerún hay muy pocos centros de salud y hospitales. En el centro donde trabaja Sor Etimbi cuentan con departamentos de maternidad, pediatría, curaciones, vacunación y OPTION B+ (cuidar y tratar madres que viven con VIH para prevenir que el virus pase a sus fetos).

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Su congregación le pidió realizar esta labor por la gran necesidad que existe en esta área. Atiende aproximadamente de 90 a 100 partos mensuales.

La experiencia es fenomenal, cada paciente es único y veo la bondad de Dios con ellos. He tratado de inculcar todo lo aprendido en las dos universidades. Soy feliz haciendo lo que algo con mujeres y sus familias”, asegura.

Su labor consta en ser enfermera partera, encargada de programa del OPTION B+ y se encuentra ayudando a controlar el área de farmacia.

Las siervas de María realizan este trabajo de forma voluntaria, por tanto no reciben ningún salario y viven de donaciones.

Además, admite que en estos momentos se encuentran pasando por un tiempo muy difícil, ya que quieren “construir una nueva maternidad”, pero no hay dinero. De igual forma, no tienen espacio para cuidar a todas las mujeres que recurren a ellas a diario.

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“Cada vez que pienso en la Universidad del Sagrado Corazón, hay una alegría inexplicable, pues le doy gracias a Dios por todo lo aprendido. Mis profesores, compañeros de clase y todos, fueron intachables. Sagrado me ayudó a ser una persona más responsable y abierta”, manifestó. Confiesa que está tratando de no olvidar su español. Ya que es camerunesa, habla perfectamente los dos idiomas oficiales, el francés y el inglés, sin embargo, tiene más dificultades con los distintos dialectos.

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Sor Etimbi le agradece a dos profesoras, una de cada universidad. Una de ellas es Vilma Rodríguez de Sagrado, ya que a pesar de no ser farmacéutica (ella), le ayudó a manejar el área muy bien y por tanto, puede colaborar con el farmacéutico y el técnico que van dos veces a la semana.

*Gracias a las profesoras Pura Cruz y Vilma Rodríguez, del Departamento de Enfermería por facilitarnos el contacto y las fotografías.

 

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