Convirtiendo retos en oportunidades

A más de un mes del impacto del huracán María por Puerto Rico el fenómeno atmosférico ha abierto las puertas para demostrar la fortaleza, solidaridad y hermandad que nos unen como pueblo.

Los nuevos retos que ha dejado este huracán han promovido que los ciudadanos se unan y ayuden unos a los otros. Foto: Néstor Méndez

Por Marla Figueroa Ramos
Comunicaciones Integradas

Al igual que todos los puertorriqueños el pasado 20 de septiembre se convirtió en un día que jamás podrá olvidarse.  Y es que a eso de las 6:00 de la mañana entró a Puerto Rico el huracán María.  Este ciclón, el más poderoso  y destructivo de la historia moderna del país, transformó el espíritu de los puertorriqueños.

Los nuevos retos que ha dejado este huracán han promovido que los ciudadanos se unan y ayuden unos a los otros. Espacios como el Centro de Solidaridad de Sagrado Contigo han enfocado sus esfuerzos en el proceso de sanación y reconstrucción de un nuevo futuro.

La labor que se realiza en el Centro de Solidaridad ha convertidon a Sagrado en un espacio en dónde las personas pueden encontrar un lugar que les provee herramientas para continuar. Foto: Néstor Méndez

Según comenta Edwin Figueroa, coordinador de Proyectos Pastorales, el Centro de Solidaridad no solo provee agua y artículos de primera necesidad, sino que brinda esperanza, acogida y amor tanto a los estudiantes y empleados como a las comunidades cercanas a la insitución.

Queremos brindar sanación, abrir las puertas a ese proceso de catarsis tan importante para seguir adelante. Queremos abrazarlos a todos porque todos son importantes. Por eso, si me preguntas qué historias me han impactado podría decirte que no puedo escoger solo una. Tanto el joven que llega en bicicleta bajo el intenso calor a buscar agua como aquellos que han perdido sus hogares o trabajos, o los jóvenes que repentinamente, luego del huracán, se han convertido en jefes de familia, todos dejan huellas en nosotros”, expresó Figueroa.

La labor que se realiza en el Centro y los esfuerzos de Sagrado Contigo, que hasta el momento cuentan con 316 voluntarios y han impactado más de 5,000 familias, ha convertidon a Sagrado en un espacio en dónde las personas pueden encontrar un lugar que les provee herramientas para continuar.

“Esta experiencia nos ha dado una lección de vida increíble. Nos ha enseñado que si ponemos empeño, estamos dispuestos a adaptarnos y nos ayudamos podemos convertir los obstáculos en oportunidades de crecimiento. María nos ha enseñado que nosotros, los puertorriqueños somos nuestros propios superhéroes”, concluyó.