“Con esfuerzo y dedicación nada puede detenerte”

Con mucha emoción, la sagradeña Marissa Lugo nos cuenta su historia camino a los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Barranquilla, Colombia.

Por Marla Figueroa Ramos
Comunicaciones Integradas

“No importa que estés 25 metros atrás si pones empeño y dedicación puedes alcanzar tus metas”.

Con esas palabras la joven atleta Marissa Lugo, estudiante del bachillerato de Sistemas de Justicia, inició su relato sobre cómo logró clasificar para la importante competencia regional.

Marissa, quien participará en natación en las categorías de 50, 100 y 200 metros pecho y 200 metros combinado, se encontraba 25 metros atrás en la competencia clasificatoria que le permitiría competir en los Juegos.

“Me dije a mí misma no me van a quitar mis sueños, tengo que darle más rápido, tengo que seguir. Hice todo lo que pude, di lo mejor de mí y lo conseguí. Fue una emoción muy grande saber que podría representar a Puerto Rico”, relató emocionada sobre la competencia que le otorgó el pase a los Centroamericanos.

La sagradeña, que comenzó su camino en el deporte desde que tenía ocho años, destacó que siempre estuvo interesada en el ejercicio y las actividades competitivas y que participó en diversidad de equipos y eventos.

“Jugué baloncesto, voleibol y estuve en grupos de baile, pero cuando encontré la natación supe que era mi camino”.

Cabe destacar que el trayecto de Marissa ha sido uno lleno de retos en el que ha tenido que demostrar su fortaleza y perseverancia. Esto quedó evidenciado cuando en el 2015 fue diagnosticada con lupus, condición que la llevó a hacer modificaciones en sus entrenamientos y la cual enfrentó con aplomo.

“Cuando me dijeron que tenía lupus me comentaron que posiblemente no podría volver a competir y para mí la natación es mi vida.  Así que junto con el apoyo de mis padres y entrenadores hice los ajustes necesarios, para seguir nadando y lograr lo que quería”, expresó.

De igual modo, Marissa demostró que tiene la disciplina y valía para enfrentar sacrificios que la ayuden a continuar su camino en la plataforma internacional. Por ejemplo, luego del paso del huracán María la sagradeña se mudó temporeramente al estado de Arizona para continuar su entrenamiento de cara a los Centroamericanos. Allí fue acogida por una familia y un ambiente que no conocía, pero no se rindió y continuó tanto con sus estudios de escuela superior como con su preparación deportiva.

“Irme sola, dejar a mi familia y mi país fue un proceso difícil que me enseñó a valorar más todo lo que tengo y a confirmar que la natación es mi pasión. El camino nunca va a ser fácil, pero si tú te lo propones y luchas por tus sueños no hay nada que pueda detenerte”, concluyó la deportista.