El arte como ente liberador

A través de la exposición Iconografías pos-María de los estudiantes del programa de Artes Visuales hemos sido testigos de una visión cautivadora de las experiencias de los artistas luego del paso del huracán.

Por Marla Figueroa Ramos
Comunicaciones Integradas

Al observar las imágenes colocadas por los integrantes del programa de Artes Visuales en los cristales de la cafetería y la tiendita del Centro de Estudiantes, no solo se disfrutaba la calidad artísticas y el nivel de destreza de las diversas creaciones, sino que se podía apreciar a flor de piel las emociones que vivieron los jóvenes después del paso del fenómeno atmosférico.

Las 31 obras expuestas por los alumnos de los cursos de Teoría del Color, Dibujo Avanzado y Fundamentos del Diseño emplearon materiales como acrílico, lápiz, tinta, prisma color en barra, sharpie rojo y azul entre otros, para explorar, profundizar y expresar mediante un lenguaje visual dinámico las vivencias dejadas por el ciclón.

“El arte es un mecanismo inclusivo que nos permite contar nuestras historias, reflejar nuestra cotidianidad y expresar lo que sentimos. Estos trabajos transformaron un proceso académico en un espacio de crecimiento emocional donde se fortalecieron los lazos de compañerismo y solidaridad”, expresó la profesora Marilyn Torrech, quién dirigió el proyecto.

Según comentó Edén Delgado, del curso ART 322,  su creación “Porque hay brote” muestra el tema de la propagación de enfermedades luego del huracán y las consecuencias que pueden traer a la ciudadanía.

“Cuando pasó María comencé a escuchar a vecinos y familiares hablar sobre la transmisión de enfermedades como la leptospirosis y sentí que era necesario representar estas historias. Al comenzar  enfrenté algunos retos con la composición y el contraste de colores, pero el proceso de aprendizaje estuvo lleno de apoyo y creatividad.  Me gustó tanto que no quería salir del taller”, expresó la joven.

Por su parte Loreanie Camareno, ART 226, y su pieza “Como antes”, trata sobre el resurgimiento de las tablas para lavar ropa a mano en medio de la falta de energía eléctrica.

“Titulé mi trabajo “Como antes”, porque uno de mis familiares perdió su empleo y luego del huracán se sostuvo vendiendo tablas para lavar ropa. Fue algo que me impactó y estaba pensando en mi abuela y cómo habíamos, de cierto modo, regresado a sus tiempos y me sentí conectada con la situación”, comentó Camareno.

La joven también destacó el esfuerzo y dedicación que empleó para trabajar los detalles del elemento de la tabla para lavar ropa.

“Estuve trabajando casi hasta el final. Uno de los componentes que más tiempo me tomó completar fue la tabla para lavar por la cantidad de detalles que incluí. Al terminarla sentí mucha satisfacción porque refleja parte de mis vivencias. Siento que en medio de todo lo que estaba ocurriendo hacer esta labor nos dio esperanza”, explicó.

Asimismo, Lucimar Ramos, ART 126, y su creación “La ejperenza él pobre”, resaltó el componente de las velas en su representación. La joven destacó los diversos colores y texturas, a través del uso del acrílico, los que le dieron un toque de realismo y peso a la superficie.

“Me inspiración surgió del hecho de quedarnos sin electricidad. Ante esto mi familia y yo tuvimos que recurrir al uso de las velas para poder iluminarnos; llegó un punto que teníamos velas por todos lados. Teníamos mucha variedad desde las aromáticas hasta las que están decoradas por las imágenes de los santos, y al momento de elegir el tema para trabajar “La ejperenza él pobre”, me identifiqué con el uso de mis velas”, comentó la joven.

Ramos añadió cómo los patrones que se formaban al derretirse la cera jugaron un papel importante en la construcción de la imagen.

“Llegó un punto en que comencé a entretenerme con el paso de la cera derretida y al momento de trabajar, el uso del acrílico me dio más control  y me ayudó a conseguir el efecto deseado”, explicó.

La exhibición también contó con “Whitefish” de Jahinés León Agosto del curso ART 126. La pieza, realizada en acrílico, se destacó por ser la única  que se trabajó en formato horizontal, presentando así el eje principal de la obra: el pez linterna.

“Mi inspiración surgió por la frustración y coraje que sentí al ver cómo se estaba manejando el asunto de la energía eléctrica en el país; fueron emociones que la profesora me ayudó a canalizar. Trabajé muchos bocetos hasta que me sentí satisfecha al desarrollar un pez que no fuera precisamente real, sino que estuviese en un marco de elementos abstractos y simbólicos que mostraran la situación que estamos enfrentando”, dijo la joven.

 

Al preguntarles a las estudiantes qué fue lo más que les sorprendió durante este proceso, todas junto con la profesora, coincidieron que el apoyo y camaradería que surgió durante este periodo creativo.

“Para nosotras fue un trabajo inolvidable. Nunca habíamos pasado tantas horas juntos en el taller. Tener la Universidad abierta fue una bendición; pudimos encontrarnos, enfocarnos y transformar lo que estábamos viviendo en una experiencia artística positiva. Verdaderamente fue un proceso liberador”, concluyó León Agosto.