Cinco claves para orientar a las nuevas generaciones universitarias | inSagrado

Cinco claves para orientar a las nuevas generaciones universitarias

El director ejecutivo de Admisiones de Sagrado conversó con consejeros sobre las características que distinguen a las generaciones que están por iniciar la etapa de la universidad.

Por Comunicación Institucional

Los estudiantes que se acercan hoy a la etapa universitaria forman, en palabras de Edwin Figueroa Narváez, director ejecutivo de Admisiones en la Universidad del Sagrado Corazón, una generación puente entre la Generación Z y la Generación Alpha. Durante una charla ofrecida en la feria universitaria The Summ a consejeros de estudiantes preuniversitarios, Figueroa abordó algunas de las características que distinguen a estos jóvenes y cómo estas pueden influir en la manera en que reciben orientación al momento de tomar decisiones sobre su futuro académico.

Para Figueroa Narváez, reconocer las diferencias entre generaciones permite ser más sensibles a sus necesidades, sin asumir que todos los estudiantes responden de la misma manera. Los jóvenes de la Generación Z se caracterizan, entre otros aspectos, por ser nativos digitales, autodidactas y estar expuestos a grandes cantidades de información. En el caso de la Generación Alpha, que incluye a estudiantes de grado 11 para abajo, la relación con la tecnología es aún más temprana: son jóvenes que no conocen un mundo sin medios digitales.

Este contexto transforma también el papel de los consejeros. El reto no consiste únicamente en ofrecer información, sino en ayudar a los estudiantes a interpretarla, evaluar alternativas y tomar decisiones. Con eso en mente, Figueroa Narváez resumió este enfoque en cinco recomendaciones:

1. “Menos información, más conversación.”
Los estudiantes pueden encontrar por cuenta propia una gran cantidad de información sobre universidades, programas y profesiones. El valor de la orientación está en conversar con ellos sobre esa información y ayudarles a interpretarla para convertirla en decisiones.

2. Ayúdalos a descubrir qué quieren ser.
En lugar de comenzar preguntando qué carrera quieren estudiar, Figueroa Narváez propone explorar otras preguntas, como: ¿qué les apasiona?, ¿qué problemas quieren resolver?, ¿qué impacto quieren tener? El objetivo es ampliar la conversación más allá de nombrar una profesión.

3. “Hazlos protagonistas, no espectadores”.
La orientación puede convertirse en una experiencia de descubrimiento. Los consejeros pueden motivar y capacitar a los estudiantes para investigar, comparar y experimentar las opciones que el mismo estudiante identifica.

4. Enseña a filtrar, no solo a buscar.
El acceso a más información también plantea un reto: saber distinguir la información confiable de contenidos relacionados con publicidad, tendencias y algoritmos digitales. Figueroa señaló este criterio como uno clave para jóvenes que se han acostumbrado a recibir contenido personalizado. 

5. “Hablemos del futuro sin exigirles tener la vida resuelta a los 17 años”.
La selección de una universidad o una carrera no tiene que entenderse como una decisión escrita en piedra, particularmente ante un sector profesional marcado por cambios continuos y el impacto de la inteligencia artificial. La orientación también debe preparar a los estudiantes para adaptarse y readiestrarse a lo largo de su vida profesional.

En Sagrado, esta perspectiva se refleja en una formación que busca preparar a los estudiantes para responder a los cambios que enfrenta el mundo profesional, incluidos los que surgen de los avances tecnológicos y la inteligencia artificial. En lugar de encaminarlos hacia una definición rígida de una profesión, se trata de brindarles las herramientas para identificar oportunidades, tomar decisiones informadas y desarrollar la capacidad de adaptarse a los cambios que encontrarán a lo largo de su vida profesional.

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