
Por Brenda Figueroa Gómez
Estudiante de periodismo
La inteligencia artificial está redefiniendo la manera en que se construyen los mensajes políticos, se segmentan las audiencias y se influye en la opinión pública. Bajo esa premisa, el 24 de febrero de 2026 se llevó a cabo la conferencia “Comunicación Política e Inteligencia Artificial», un espacio académico que reunió a docentes y estudiantes para reflexionar sobre los retos éticos y estratégicos que enfrenta la comunicación contemporánea.
El Dr. Ojel Rodríguez Burgos, catedrático auxiliar de la Escuela de Comunicacion Ferré Rangel (ECFR), explicó que el panorama global ha cambiado drásticamente en los últimos años. “La transición de un mundo unipolar a uno multipolar ha transformado significativamente la comunicación política”, afirmó. Según el profesor, ahora existen múltiples centros de poder que influyen en la narrativa pública, lo que obliga a los estrategas a diseñar mensajes más segmentados y culturalmente adaptados.
Rodríguez Burgos destacó que uno de los mayores desafíos es la fragmentación de audiencias. “El principal reto es la sobrecarga informativa, pero también es una oportunidad para segmentar los mensajes con mayor precisión”. A su juicio, la clave está en combinar el análisis de datos con la responsabilidad ética para no sacrificar la credibilidad del proceso.
Por otra parte, el Dr. Gabriel Paizy Damiani, catedrático asociado de la ECFR, explicó los efectos de la inteligencia artificial en las campañas políticas. “La inteligencia artificial está redefiniendo las estrategias de comunicación política, desde la creación automatizada de contenido hasta el análisis predictivo del comportamiento electoral”. Además, advirtió sobre los riesgos asociados a estas herramientas, como la desinformación, la manipulación emocional y el uso indebido de datos personales.
El Dr. Luis Javier Cintrón Gutiérrez, quien es catedrático auxiliar en la Escuela de Educación General, presentó: “Del meme de internet al contenido generado por la Inteligencia Artificial: una mirada etnográfica a las representaciones y la estética cringe en la comunicación político-electoral en América Latina”, con énfasis en el caso del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en México.
Durante su presentación, explicó que la comunicación digital ha transformado profundamente el lenguaje político contemporáneo. “Hoy día la comunicación en internet se ha convertido en un vernáculo, en la forma en que hablamos y cómo nos comunicamos en Occidente”, afirmó. Según el académico, ya no existe una separación clara entre lo virtual y lo tangible, pues vivimos en lo que diversos teóricos denominan una sociedad “on-life”, donde se erosionan los límites entre estar “online” u “offline” .
Por otra parte, la decana de la Escuela de Educación General, Ing. Sandra Pedraza, señaló la importancia de abordar estos temas desde una perspectiva formativa. “Estos foros son fundamentales porque conectan la teoría con la práctica y fomentan el análisis responsable de fenómenos actuales”. Pedraza destacó que las generaciones actuales que son altamente digitalizadas enfrentan el reto de procesar grandes volúmenes de información en poco tiempo, lo que hace indispensable fortalecer el pensamiento crítico.
Asimismo, la Dra. María Vera Hernández, decana de la ECFR, afirmó que la academia tiene un rol esencial en este proceso. “Las universidades deben ser espacios de reflexión crítica, investigación y formación integral”, sostuvo. Añadió que la preparación de los estudiantes debe integrar herramientas tecnológicas sin perder de vista la ética profesional y la responsabilidad social.
Durante la conferencia se discutieron temas como la opacidad algorítmica, la personalización extrema de mensajes y la necesidad de marcos regulatorios claros. Los recursos coincidieron en que la inteligencia artificial no es, en sí misma, positiva o negativa, sino que su impacto dependerá del uso que se le dé.
La actividad concluyó con un llamado a la acción para los futuros comunicadores: en un entorno digital cada vez más complejo, la comunicación política exige no solo innovación, sino también integridad y compromiso democrático.
