El grupo figura como uno de los más grandes en ser iniciados en Sagrado.

Por Comunicación Institucional
Un total de 109 estudiantes de Enfermería celebraron su ceremonia tradicional de “capping” en la Capilla Mayor de la Universidad del Sagrado Corazón, dando inicio a una nueva etapa como agentes de cambio en el sector de salud.
Durante la misa, el Padre Yamil Samalot Rivera, op, Ph.D., reflexionó sobre la importancia de cultivar la humildad mientras se ejerce esta profesión, particularmente ante la necesidad de buscar ayuda para lograr lo mejor para el paciente. “Sabemos que saldrán de Sagrado con una excelente preparación académica, pero si más allá salen con un corazón compasivo y misericordioso, sabremos que hemos logrado nuestro cometido”, afirmó el padre.
Junto a María Judith Colón, directora del programa de Enfermería de la Escuela de Salud y Ciencias, los estudiantes también reflexionaron sobre la enfermería como vocación transformadora. “La enfermería es asumir la responsabilidad de cuidar la vida con compromiso y ética”, reflexionó Alondra Quiles Santos, estudiante del bachillerato en enfermería.




Tras dedicar un espacio de reflexión a los símbolos tradicionales de la cofia, el caduceo y las lámparas, los estudiantes juramentaron en base a los valores de la empatía, justicia, compasión y la búsqueda constante de la excelencia.
Por primera vez en la historia de las ceremonias de “capping” en Sagrado, se presentaron las medallas Florence Nightingale, nombradas en honor a la enfermera y reformadora social británica considerada como la precursora de la enfermería moderna. En reconocimiento de su excelencia académica, compromiso, liderazgo y vocación de servicio, las medallas fueron otorgadas a Elisandro De La Cruz e Ignacio Gotelli.
Como institución comprometida con la formación de profesionales dedicados a cuidar el presente, Sagrado celebra a los estudiantes que dan inicio a una nueva etapa profesional anclada en la compasión y el amor hacia los más necesitados.
