Cautivando a estudiantes a través de la historia

En una trayectoria que suma casi cuarenta años, son muchas las anécdotas y memorias que guardan estudiantes y exalumnos del profesor de humanidades e historia Nelson Hernández, uno de los más queridos y apreciados de la comunidad sagradeña.

El profesor Nelson Hernández comenzó en Sagrado r a tiempo parcial en el 1980 ofreciendo cursos de historia. Foto: Néstor Méndez

Por Nicole Ortiz Marrero
Estudiante de Periodismo

Unos imitan su forma de dar clases, algunos la pasión por la profesión que escogió y otros su calidad como ser humano, pero todos aseguran que nunca olvidarán el paso del profesor Nelson Hernández en sus vidas.

Comenzó en Sagrado como profesor a tiempo parcial en el 1980. En aquel momento sólo ofrecía clases de historia, hoy añade a su catálogo varios cursos de humanidades y aunque reconoce que “no son las más populares para los estudiantes” siempre trata de hacerlos lo más grato posible.

“Yo sé que mis clases no son las más populares de los estudiantes, pero por eso trato que sean lo más cómodas posibles, que entiendan qué relación guardan con el presente y las disfruten”, explicó.

Sin embargo, ese no fue el caso de Javier Alvelo Abrahante, quien luego de tomar un curso con Hernández se redirigió a la Educación y ahora imparte clases de Historia en una escuela superior. Recalca que parte de su estilo de dar clase, lo aprendió del educador.

“Hernández fue una influencia bien grande. Sus clases ayudaron a darme cuenta que la biología no era lo mío y que sentía más entusiasmo por las humanidades. Me llevé de él su forma de involucrar a los estudiantes con lo que se estaba discutiendo y cómo hacer la clase más llamativa para ellos”, dijo el exalumno del programa de Educación.

Hoy 37 años después, Hernández sigue siendo el mismo que comenzó. No importa de qué generación sea el delfín, todos coinciden que continúa con el mismo afán de ayudar al estudiantado. Perla Alessandra Hernández, estudiante de cuarto año en Periodismo, asegura que su legado es el compromiso con sus alumnos.

“Lo que hace al profesor tan inolvidable es su amor al estudiantado. Su lema pro estudiante va más allá que decirlo, él se pone en los zapatos del estudiante y le motiva a luchar por sus derechos como alumno”, abundó la futura comunicadora.

 

El profesor afirma que ha tenido que hacer su clase más atractiva para los estudiantes integrando, por ejemplo, nuevas tecnologías. Foto: Néstor Méndez

Por otra parte, el profesor reconoce que no siempre vislumbró enseñar a universitarios, pero la vida lo dirigió aquí. Con el tiempo, ha tenido que adaptarse y cambiar de acuerdo a lo que está pasando.

“Siempre he entendido que hay que tratar al estudiante con cariño, decoro y respeto. Me he tenido que adaptar para poder atraerlos a la clase, invitarlos a que participen. El reto más grande ha sido sacarlos de estos aparatos electrónicos, con el tiempo he ido incorporándolos para que sea más atractivo para ellos”, abundó.

Afirma que su mayor satisfacción es ver a sus estudiantes participando activamente dentro y fuera del salón de clase, y formar parte del desarrollo de su liderazgo y sus talentos. No obstante, añade que nada se compara con verlos realizados como profesionales.

Es normal verlo pasearse por las actividades del Consejo de Estudiantes en apoyo a los delfines y fomentar la creación de eventos fuera del aula. Ejemplo de esto es su próxima conferencia “Martín Lutero: obra y transcendencia. A cinco siglos de la Reforma Protestante”, que ofrecerá el jueves, 20 de abril de 2017 a las 11:00 a.m. en el CEDTEC durante el Espacio Universal.

Sobre esto comentó que, tomando en consideración la contribución magna que realizó Lutero, es momento de evaluar el acontecimiento histórico y ver como el pasado repercute en el presente.

“Es momento de establecer diálogos interreligiosos, con un espíritu genuino de unidad, sin limitarse al hecho histórico sino ver cómo la figura ha cambiado y cómo ha impactado”, indicó.

Por otro lado, a la hora de expresarse sobre el profesor, sobraron los estudiantes y exalumnos con historias que contar, muchas de ellas sobre el legado que ha dejado  Hernández en sus vidas.

Zacha Acosta, egresada del bachillerato de Periodismo en 2003, comparte que el profesor “inspiraba sus mañanas con conocimiento extra y abundante”, le ayudaba a “entender muchos aspectos socio-políticos de los civiles” mientras viajaba el mundo como estudiante-atleta y se llevó de él “la pasión por saber más historia en cualquier tema”.

Mientras que Saúl Vargas, estudiante de sexto año en Humanidades, recalca que la energía, entusiasmo y carisma que trae a la clase hacen inolvidables sus enseñanzas.

Hernández como mentor del Consejo de Estudiantes, impulsor de la vida estudiantil, la identidad sagradeña y el apoyo de todos se asegura que sus alumnos se sientan identificados con su alma máter. Los exhorta a participar en asociaciones estudiantiles y aprovechar la carrera universitaria más allá del salón de clases.

¡Gracias profesor por servir de ejemplo a todos nuestros delfines!