De la “high” a la universidad: hacia una adaptación efectiva…

El cambio. Exponernos a nuevas experiencias nos provoca temor, ansiedad y sobresalto. Los sentimientos se multiplican cuando nos enfrentamos a nuevas expectativas que nos gustaría realizar.

adaptavida

Foto: archivo Sagrado

Prof. Joey Carrillo Irizarry, M.C.,C.P.L
Consejero Profesional

Uno de los procesos más importantes en nuestras vidas lo es la selección de carrera o profesión. Surgen preguntas como ¿qué voy a estudiar?, ¿dónde lo voy a hacer? Es por eso que debes explorar las diversas opciones de mercado que existen en el campo ocupacional, de ahí que la selección de estudios o programa académico debe ser congruente con tu personalidad. Tiene que haber EMPATÍA.

De la reflexión anterior se desprende que tomar una decisión, cualquiera que sea, no es fácil, más si esta elección tiene relación con tu futuro. Al encontrarte bajo nuevos retos: ¿Qué voy a hacer cuando termine “high”? , esta pregunta necesita una reflexión profunda y responsable de tu parte.

El proceso de adaptación a la universidad puede ser efectivo, si pone de su empeño y corazón. En la medida que sienta confianza en ti; el paso de la escuela a la universidad puede ser uno que te brinde mucha satisfacción durante el tiempo que te tomen los estudios profesionales. Así no perderá tiempo, energía y dinero.

adaptavida01

Foto: archivo Sagrado

 

“El primer año de estudios universitarios es una experiencia de importancia crucial, que marca una transición en la vida de nuestros jóvenes en los aspectos personales, sociales y académicos”, indicó la Profa. Madeline Villamil de la Universidad del Sagrado Corazón.

[ctt template=”4″ link=”5Jd87″ via=”yes” ]“El primer año de estudios universitarios es una experiencia de importancia crucial en la vida de nuestros jóvenes” -Prof. Villamil @sagradoedu[/ctt]

“Muchos estudiantes tienen que abandonar sus hogares, quizás por primera vez en sus vidas, para trasladarse a residencias u hospedajes cercanos a su universidad y lejos del apoyo y supervisión familiar.

Aun los que permanecen en sus casas deben realizar ajustes para acostumbrarse a su nuevo ambiente con personas desconocidas, otros horarios y expectativas académicas diferentes a las de los últimos 12 años. Esta situación implica romper vínculos con amistades, maestros y una estructura conocida; y asumir las responsabilidades de tu recién estrenada libertad”.

Ante esta situación, la experiencia universitaria de primer año debe facilitar el logro de dos objetivos fundamentales. Por una parte, ser puente o transición armoniosa ante la escuela superior y el mundo complejo de mayor independencia que supone la universidad. Por otro lado, debe animar al estudiante con el reto y la aventura que representa la experiencia universitaria: la amplia gama de conocimientos, destrezas y vivencias que enriquecerán su existencia. “Si el primer año no cumple exitosamente con ambos objetivos, toda la experiencia universitaria estará en riesgo”, argumentó la profesora Villamil.

Entonces, ¿qué puedo hacer para adaptarme y aprovechar el tiempo en la universidad? Según la literatura pertinente a este tema, hay tres áreas principales que te facilitan la adaptación a la vida universitaria:

  • Una universidad que te acoja familiarmente, que propicie la adaptación y fomente una cultura de servicio. Un ambiente de enseñanza, aprendizaje personalizado, pertinente, participatorio; que brinde experiencia, donde el entorno universitario se convierta en laboratorio; una universidad que te provea seguridad física, ambiente natural y espacio para la reflexión personal.
  • Apoyo y fortalezas– una universidad que provea consejería personal, ayudas psicológicas, apoyo espiritual, asistencia económica y orientación académica (tutorías, orientación ocupacional y vocacional). Una universidad que propicie los grupos de “pares” como referencia: asociaciones estudiantiles, consejo de estudiantes, programas académicos en bloque, concilio de residentes (residencia) y personal gerencial y administrativo que, de alguna forma, te apoyen en tus necesidades.
  • Seminario integrador a la vida universitaria que facilite esa transición entre la escuela y la universidad. De acuerdo a la literatura, el 70 por ciento de las universidades en Estados Unidos tienen algún curso relacionado donde el estudiante conoce la universidad, aprende las diferencias básicas entre la universidad y la escuela e inicia sus ajustes, aumenta su autoestima, ve al profesor como un “mentor”, como un recurso a quien acudir, escuchar, dialogar y negociar. Estos seminarios integradores a la vida universitaria deben tener en su contenido áreas de apoyo y ayuda, tanto académico, psicológicos, vocacionales y ocupacionales.

Estas tres áreas establecen un sistema de alerta o alarma temprana. Las estadísticas en Estados Unidos demuestran que aquellos estudiantes que han decidido abandonar la universidad, toman la decisión en las primeras ocho semanas de clase. (Noel & Levitz, 1985)

El mejor sistema de adaptación y estrategia de retención más efectiva ocurre cuando alguien en la institución se toma el interés personal en el estudiante, y se preocupa en relacionarse con el mismo ser humano y como persona. (Anderson, 1985)

Recuerda, futuro estudiante, los cambios no son fáciles y la experiencia de transición y adaptación a la vida universitaria no son la excepción.

Tal vez no tengas las metas claras, quizás no sepas lo que quieres; solo tienes que darte la oportunidad de mejorar y crecer como ser humano. Recuerda, el único viaje que merece realizarse es al centro de nosotros mismos en busca de aquella voz primordial que cada uno de nosotros custodia en su interior.

¡Anímate a triunfar y a tener éxito!