Adelante Villa Palmeras

Continúan los esfuerzos de recuperación luego del paso del huracán.

Por Marla Figueroa Ramos
Comunicaciones Integradas

La comunidad de Villa Palmeras en Santurce fue una de las áreas más afectadas luego del huracán María. Calles inundadas, viviendas sin techo, material vegetativo por doquier y residentes en estado vulnerable fue el saldo del fenómeno atmosférico que pasó por Puerto Rico durante el mes de septiembre.

Hoy, a casi seis meses del ciclón, los esfuerzos de recuperación y rehabilitación han evolucionado a programas de aprendizaje, fortalecimiento y transformación.

El trabajo de voluntarios e integrantes de la comunidad religiosa en programas como la segunda fase de Sagrado Contigo y su alianza con el proyecto Villa Palmeras: una comunidad resiliente de las Religiosas del Sagrado Corazón, han demostrado que los puertorriqueños no se detienen al momento de trabajar por un mejor país.

Esta alianza está enfocada en brindar seguimiento a las familias e identificar los grupos más vulnerables de la zona para así determinar los problemas y satisfacer las necesidades de alimentación, salubridad y apoyo emocional y espiritual. Además, realizarán ferias de salud y talleres de resiliencia para adultos entre otros.

“Esta nueva etapa de Sagrado Contigo está enfocada en crear una organización comunitaria robusta que no existía antes del huracán. Logramos muchísimo en la primera etapa de la iniciativa y ahora estamos trabajando para que este sector se integre y logre un estilo de vida más seguro y saludable”, expresó Edwin Figueroa, coordinador de Proyectos Pastorales de Sagrado.

De igual modo, Villa Palmeras recibió el apoyo de la Arquidiócesis de Atlanta, quienes están comprometidos con la reconstrucción de estructuras de las familias que aún viven con escombros. Dentro de sus esfuerzos, tienen como meta diseñar y remodelar el edificio que se convertirá en el centro comunitario del área. Además, quieren fomentar el desarrollo mediante el apoyo a contratistas comunitarios como plomeros, electricistas, albañiles entre otros para así continuar aportando a la economía local.

“Todas nuestras alianzas, junto con la labor de los voluntarios y el apoyo de los sagradeños son la base del cambio social y espiritual que queremos fomentar en el país, son parte del nuevo Puerto Rico que queremos crear”, concluyó Figueroa.

Los interesados en participar como voluntarios y seguir ayudando en la rehabilitación de las comunidades puertorriqueñas pueden asistir a la orientación del viernes 9 de febrero a las 11:00 a. m. en el salón del Centro Pastoral.  Allí se discutirán algunas de las actividades incluyendo la visita a Villa Palmeras el sábado 10 y domingo 11 de febrero. Para más información pueden escribir a: edwin.figueroa@sagrado.edu .