La comunidad universitaria celebra a los estudiantes que se graduarán en la octogésima colación de grados.

Por Comunicación Institucional
La trayectoria universitaria es una etapa transformadora en la vida de todo estudiante. Antes de llegar al campus, se cierra un ciclo para entrar en un nuevo mundo en el que cada uno asume el liderazgo de su propio desarrollo. Puede parecer desafiante, pero enfrentarse a nuevos horizontes es la mejor manera de poner a prueba los conocimientos adquiridos y descubrir nuevas posibilidades.
Cada uno de ustedes llegó a Sagrado con una idea de lo que quería ser. Para algunos, esa idea fue una guía constante mientras trazaban su ruta durante estos años. Para otros, esa idea evolucionó como resultado natural de una visión de mundo que se amplía con el aprendizaje, llevándolos a reimaginar su plan las veces necesarias para adaptarse a los retos de su tiempo. Si hay algo en que convergen sus caminos, tan diversos como quienes integran esta comunidad, es en el marco ético de sensibilidad y responsabilidad social que distingue al estudiante egresado de la Universidad del Sagrado Corazón.
Durante su paso por la institución, desarrollaron nuevas habilidades y construyeron comunidad; idearon y pusieron en marcha proyectos sociales, empresariales y culturales; realizaron investigaciones relevantes para transformar la sociedad puertorriqueña; formaron vínculos con las comunidades santurcinas que rodean el campus y pusieron sus habilidades y tiempo al servicio de quienes más lo necesitan.
Ahora, al culminar sus estudios, se enfrentan una vez más a nuevos horizontes. Esta vez cuentan con una nueva colección de conocimientos, experiencias y capacidades que les permitirán impulsar sus proyectos, asumir nuevos desafíos y perseguir nuevas metas en el mundo profesional y en la vida.
En sus 146 años de existencia como el proyecto educativo más antiguo en Puerto Rico, la comunidad universitaria ha sido testigo de la pasión, la calidad humana y la entrega con que las y los sagradeños encaran al mundo. Gracias a ello, Sagrado se ha consolidado como un referente de excelencia centrada en el ser humano y comprometida con la transformación social.
Dondequiera que los lleve el camino, recuerden el compromiso que nos legaron las fundadoras del Sagrado Corazón: la construcción de una sociedad puertorriqueña más auténticamente cristiana, una comunidad solidaria en la justicia y en la paz. Que los conocimientos adquiridos y las experiencias vividas en Sagrado continúen guiando sus pasos y fortaleciendo su propósito.
¡Felicidades a la Clase 2026!
