
Por Melmarie Candelario Santiago
Profesora de la Escuela de Negocios
Con el propósito de acercar a estudiantes de escuela superior al ecosistema empresarial y a la experiencia universitaria, la Escuela de Negocios de la Universidad del Sagrado Corazón celebró una nueva edición de su Pre-College Program, Experiencia Empresarial. Durante esta experiencia inmersiva, los participantes recorrieron cada etapa del proceso de creación de un negocio, desde la generación de una idea hasta el desarrollo y la presentación de una propuesta con potencial de crecimiento.
Mentalidad emprendedora y desarrollo de ideas
El programa comenzó con una inmersión en los principios del liderazgo y la mentalidad emprendedora. Desde el primer día, los estudiantes fueron retados a observar su entorno con una visión estratégica: identificar oportunidades, comprender necesidades y desarrollar soluciones con potencial de impacto. De esta manera, comprendieron que una idea de negocio surge no solo de la creatividad, sino también de la capacidad de analizar, escuchar, colaborar y tomar decisiones fundamentadas.
A través de metodologías y herramientas utilizadas en el mundo empresarial, como Design Thinking, el Business Model Canvas, el desarrollo de planes de negocio y la preparación de un pitch, los participantes transformaron sus ideas iniciales en propuestas cada vez más sólidas y estructuradas.
Aprendizajes sobre el funcionamiento de una empresa
A lo largo del programa, los participantes adquirieron una visión integral del funcionamiento de una empresa mediante la exploración de conceptos fundamentales como modelos de negocio, estructura organizacional, sostenibilidad, costos, ingresos, estrategias de precios, rentabilidad, gerencia, mercadeo, operaciones, distribución y experiencia del cliente.
Como parte de su formación, también analizaron los factores internos y externos que influyen en el desempeño de un negocio, la importancia de una administración financiera responsable y el potencial de la inteligencia artificial como herramienta para impulsar el emprendimiento y la innovación. Asimismo, reflexionaron sobre la sostenibilidad desde una perspectiva ambiental, económica y personal, reconociendo su papel como un elemento esencial para el desarrollo de empresas responsables y resilientes.
Conexión con la práctica empresarial
Como parte del programa, los estudiantes participaron en el Business Field Experience, una iniciativa distintiva de la Escuela de Negocios que les permite conocer de cerca el funcionamiento de organizaciones en un entorno real. En esta ocasión, visitaron Caribbean Cinemas en Plaza Las Américas, donde exploraron aspectos clave de la operación empresarial, entre ellos la gestión de operaciones, el servicio al cliente, la logística, la presentación profesional, el uso de la tecnología, las estrategias de generación de ingresos, la publicidad, la inclusión y la administración del talento.
La experiencia les permitió trasladar a la práctica los conceptos discutidos durante el programa y comprender que el éxito de una empresa responde a una combinación de planificación estratégica, procesos eficientes, trabajo en equipo y una gestión efectiva.
Presentación del proyecto final
Como cierre del programa, los participantes desarrollaron un proyecto integrador que les permitió poner en práctica los conocimientos adquiridos a lo largo de la experiencia. El equipo presentó Vestry, una aplicación de clóset virtual diseñada para ayudar a las personas a organizar su ropa, crear outfits, planificar el equipaje para viajes y recibir recomendaciones personalizadas mediante inteligencia artificial.
La propuesta incorporó los elementos esenciales de un modelo de negocio, incluyendo la definición del problema, la solución propuesta, el mercado objetivo, el modelo de ingresos, la estrategia de lanzamiento y la visión de crecimiento del proyecto.
Más allá del resultado final, el proceso evidenció la evolución de los estudiantes a lo largo del programa. Desde las primeras preguntas e ideas hasta la construcción de propuestas de negocio bien fundamentadas, los participantes demostraron un desarrollo significativo en su capacidad de análisis, creatividad y comunicación. La experiencia les permitió comprender que emprender implica integrar pensamiento estratégico, innovación, responsabilidad, tecnología y sensibilidad social para desarrollar soluciones con propósito.
