Sagradeña inaugura Aguascidia, proyecto de captación de agua en Barrio Obrero | inSagrado

Sagradeña inaugura Aguascidia, proyecto de captación de agua en Barrio Obrero

El proyecto de impacto comunitario fue desarrollado tras recibir una subvención del programa Projects for Peace.

Marcela Jiménez Ruiz
Estudiante de Periodismo

La estudiante sagradeña Indirâ Accipe recientemente inauguró Aguascidia, un proyecto de captación, almacenamiento y reutilización de agua de lluvia instalado en la Iglesia Metodista San Pablo, en Barrio Obrero, Santurce.

Accipe, estudiante de Comunicación Estratégica de la Escuela de Comunicación Ferré Rangel y natural de Guadalupe, desarrolló el proyecto con el propósito de aprovechar el agua de lluvia, contribuir a mitigar los efectos de las inundaciones y facilitar el acceso al agua para la comunidad durante situaciones de emergencia.

“Esta inauguración representa para mí mucho esfuerzo y una idea que nació hace tres años en un curso de emprendimiento en Sagrado”, expresó Accipe durante la actividad.

La idea de Aguascidia surgió durante un curso de emprendimiento en Sagrado, luego de que Accipe reconociera las necesidades y retos que enfrentan poblaciones del Caribe en torno al acceso al agua potable. Posteriormente, Lorena Franco, directora del Centro de Experiencias Profesionales e Internacionales (CEPI), le propuso presentar el proyecto a Projects for Peace, programa internacional que apoya a estudiantes en la implementación de proyectos en comunidades.

Accipe recibió una subvención de $10,000 de Projects for Peace para desarrollar Aguascidia. Con el apoyo de Awilda Camacho, presidenta del Grupo de las Ocho comunidades aledañas al Caño Martín Peña (G-8), pudo identificar una comunidad que enfrentaba esta necesidad y que también buscaba recursos para implementar un sistema de este tipo.

“Gracias al G-8 pudimos encontrar la comunidad que necesitaba esta ayuda. Para mí fue excepcional ver que esa comunidad también estaba buscando los recursos y maneras de ejecutar un sistema como este”, expresó Accipe.

El sistema instalado en la Iglesia Metodista San Pablo recoge el agua de lluvia, la filtra y la almacena para luego ser utilizada en la cocina del comedor social de la comunidad. En línea con el propósito de este sistema, las instalaciones cuentan con un jardín ubicado sobre el techo que ayuda a absorber más agua y dirigirla al proceso de filtración y almacenaje.

“Para mí fue importante que el sistema se pudiera implementar para crear un círculo virtuoso para la comunidad”, sostuvo Accipe. Aguascidia también tiene el potencial de ser replicado en otras comunidades que enfrenten retos relacionados con el acceso y manejo del agua.

El nombre del proyecto surge de la combinación de “agua” y “ascidia”. Según explicó Accipe durante la actividad, la ascidia es un animal marino que extrae su alimento y oxígeno filtrando el agua y, luego, la redistribuye en el mar. La estudiante tomó este concepto como inspiración para desarrollar una iniciativa que hiciera “algo similar en la tierra para las personas».

Durante la inauguración, la pastora Nilka Marrero destacó el esfuerzo de Accipe y la aportación del proyecto a la comunidad.

“Indira, traes tu aprendizaje y talento. Las fronteras que nos desunen desaparecen con esta gesta”, expresó la pastora durante la inauguración. También señaló que la comunidad no solo recibió el proyecto, sino “una historia de talento y disposición de la universidad para aportar a las comunidades”, y destacó que iniciativas como Aguascidia contribuyen a levantar la historia de sus comunidades.

Accipe extendió su agradecimiento a Projects for Peace por la oportunidad; a la Dra. Nadesha K. González Nieves, vicepresidenta auxiliar de Desarrollo de Currículo en Sagrado, y al Dr.  Carlos Muñiz Osorio, catedrático de la Escuela de Educación General, por su apoyo desde el espacio académico, así como a la comunidad de la Iglesia Metodista San Pablo por abrir sus puertas y confiar en el proyecto. 

La inauguración culminó con el corte de cinta del proyecto, seguido por un canto de agradecimiento de miembros de la comunidad.

Aguascidia representa la culminación de una idea que comenzó hace tres años en un curso de emprendimiento en Sagrado y que, mediante la colaboración con la comunidad de Barrio Obrero, se convirtió en un proyecto dirigido a atender necesidades relacionadas con el acceso y manejo del agua en la comunidad.

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