El próximo lunes, 25 de mayo de 2026, la iglesia celebra la Fiesta de la fundadora de la Sociedad del Sagrado Corazón de Jesús.

Por Comunicación Institucional
Hay ideas que trascienden el tiempo. Intuiciones que, lejos de quedar confinadas a su época, continúan impactando a quienes vienen después. El legado de Santa Magdalena Sofía Barat es una de ellas.
Cada 25 de mayo, la Universidad del Sagrado Corazón (Sagrado) celebra la vida de Santa Magdalena Sofía Barat, una figura central en el proyecto educativo heredado de la Sociedad del Sagrado Corazón de Jesús. Nacida en Joigny, Francia, en 1779, hija de un tonelero, Magdalena Sofía desafió desde joven los límites que su época imponía a las mujeres al recibir una educación que pocas pudieron acceder, y la cual transformó su visión de vida.
En 1800, a los 20 años, fundó la Sociedad del Sagrado Corazón de Jesús junto a tres compañeras, quienes decidieron ofrecer una educación clásica a mujeres. Lo que comenzó como una pequeña comunidad creció, bajo su liderazgo de 65 años, hasta abarcar más de 3,500 miembros y 158 escuelas, incluyendo 74 escuelas gratuitas al momento de su muerte en 1865.
Su convicción era sencilla y poderosa: «La educación es el campo de batalla de nuestros tiempos. Debemos trabajar en él, no accidentalmente sino esencialmente, con intensidad».
Para Magdalena Sofía, educar era mucho más que instruir. Era cultivar memoria, inteligencia y disciplina, pero también el afecto y el compromiso con servir a los demás. Esa fue la semilla que hasta hoy guía el proyecto educativo de Sagrado.
Hoy, la Universidad del Sagrado Corazón es el terreno donde esa semilla sigue germinando. La misión de educar en libertad intelectual y conciencia moral no es una herencia estática, sino una vocación viva que guía la evolución de la institución. El salón de clases es el mundo: se aprende haciendo, el estudiantado se forma en su interacción con la realidad, y la comunidad universitaria se prepara para responder con soluciones a los desafíos de los tiempos.
Es gracias a esos valores fundamentales de servicio, libertad intelectual y el trabajo por una sociedad más justa y pacífica que hoy día Sagrado es reconocido por organizaciones como la Fundación Carnegie para el Avance de la Educación, que reconoce el compromiso institucional con una educación que integra el aprendizaje basado en el servicio, el liderazgo y alianzas comunitarias. La búsqueda continua de la innovación educativa también ha resultado en el reconocimiento de Sagrado como una de las universidades innovadoras del año en Estados Unidos por la publicación norteamericana Insight Into Academia.
El legado de la Santa Fundadora no pertenece al pasado. Vive en cada estudiante que sale de Sagrado dispuesto a construir, junto a otros y otras, una sociedad más justa, solidaria y en paz.
