Desde el corazón de Santurce hasta la India

Once sagradeños partieron hacia el hemisferio oriental en busca de una aventura que cambiaría sus vidas.

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Por Paola Nieves Rivera
Estudiante de Periodismo

De aeropuerto en aeropuerto, el grupo de estudiantes de Sagrado, se trasladó para poder llegar a su destino final, India. Todo el mundo conoce las infinitas posibilidades de visitar este milenario país. Cuando nos referimos a este, solo pensamos en un monumento histórico, el “Taj Mahal” pero hay muchos secretos que pudieron descubrir los delfines junto a sus compañeros internacionales. Sharda University fue la anfitriona de todos los estudiantes procedentes de Chipre, Serbia, Israel, Azerbaiyán, Brasil, Viena  y Puerto Rico.

Utilizando la expresión “namaste” para mostrar cordialidad y respeto, los habitantes locales expresaron que los visitantes son como dioses y son tratados como tal. En la ceremonia de bienvenida, se les entregó a todos los participantes un collar de flores indias cuyo simbolismo es la bendición para el futuro y la vida de los que las reciben.

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Los estudiantes tuvieron la oportunidad de participar de la actividad llamada “Rangoli”, forma decorativa o dibujos en polvo de colores realizados en el suelo. ”Saraswati mata”, la diosa  de la música, el arte y el conocimiento estaba ubicada en una plaza donde un sinnúmero de “Rangolis” dibujados, yacían en el suelo universitario creados por los estudiantes locales.

No solo los dibujos son coloridos si no la vestimenta típica como el “Sari”, la que consiste en una tela enrollada a la cintura que puede medir entre 3 a 10 metros y es utilizada por las mujeres en India con una camisa corta debajo de la misma. Las estudiantes tuvieron la oportunidad de lucir estas elegantes vestimentas con las cuales se sintieron parte de esta cultura.

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Uno de los lugares más impresionantes fue el “Qutb minar”, la torre más alta del mundo, siendo el monumento islámico más antiguo de New Delhi. Como es de esperarse, visitaron el histórico “Taj Mahal”, cuyo relato es cautivador. Además de ser un monumento funerario, encierra una historia de amor entre el emperador musulmán, “Shah Jahan” quien ordenó crear esta obra arquitectónica para guardar los restos de su esposa “Mumtaz Mahal”, luego de que falleciera al dar a luz a su cuarto hijo. El mármol y los detalles del edificio son un complemento al legado de este histórico lugar.

Para la estudiante de estudios multidisciplinarios y artes visuales Karina Consuegra Hernández fue una experiencia única, ella comenta que el arte estaba por doquier y que al mirar las paredes de todos los edificios, incluso del aeropuerto, las decoraciones eran hipnotizadoras.

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“Las clases que he tomado con la Prof. Marilyn Torrech, sobre Fundamentos del Dibujo, me cayeron como anillo al dedo, ya que pude implementar las destrezas aprendidas dibujando los legendarios edificios de la ciudad”, comentó Consuegra Hernández.

Al visitar una finca de arroz y caña de azúcar en la zona rural, el cambio de ambiente fue notable porque se respiraba tranquilidad, esto le permitió que tuvieran otro punto de vista al compararlo con lo vivido en la universidad, añadió la sagradeña.

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El templo “Swaminarayan Akshardam”, inaugurado en el 2005, es un complejo turístico visitado por muchas personas frecuentemente y los estudiantes de Sagrado no fueron la excepción. Con un espectáculo lleno de colores, música y fuentes de agua, se adentraron en las creencias de los dioses para comenzar el viaje a la historia de este lugar.

Al visitar el mercado “Dili Haat Market”, los estudiantes mostraron su habilidad en el arte del regateo del precio de todos los productos y esto los conectó con los habitantes ya que para la cultura India, según ellos mismos indican, el regatear lo llevan en la sangre.

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Los estudiantes asignados como anfitriones, mostraron en todo momento, cordialidad, respeto y afecto a todos los estudiantes internacionales.

“La experiencia fue extremadamente sorprendente. El tiempo que pasé con todos fue y será uno de los momentos más memorables en mi vida ya que a mí me gusta interactuar con nuevas personas y exponerme a nuevas culturas. Simplemente disfruté cada momento con cada uno de ellos”, expresó el estudiante de tecnología mecánica,  Mohammad Shayaz Khan.

El grupo tuvo varias secciones de yoga al aire libre. Además, participaron de una lección de cocina la cual resultó un poco retante.

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En la actividad final le entregaron a los participantes, certificados y los deleitaron con un sin número de presentaciones típicas, mientras realizaban la tradicional graduación de los estudiantes de la Universidad de Sharda.

No cabe duda que este tipo de actividad les permitió a nuestros estudiantes tener una visión más amplia del mundo. Conocer otra cultura, que aunque diferente en muchos aspectos pero muy parecida en términos de hospitalidad, respeto y de agradar a nuestros visitantes, es una manera de aprender, educar y sobre todo crear mejores seres humanos para nuestras futuras generaciones.