Domingo de Pascua; garanticemos una vida sana para todos

Celebramos el Día de Pascua reconociendo la importancia de todos los seres humanos.

Por Edwin Figueroa Narváez
Coordinador de Proyectos Pastorales

DOMINGO DE PASCUA: “Después llegó Simón Pedro, que lo seguía, y entró en el sepulcro: vio las vendas en el suelo, y también el sudario que había cubierto su cabeza; este no estaba con las vendas, sino enrollado en un lugar aparte”. (Jn. 20, 5-7)

Objetivos: Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades

Contexto: Hoy día mueren cinco millones de niños, menores de cinco años, anualmente. Los niños que nacen pobres tienen casi el doble de probabilidades de morir antes de los cinco años que los de las familias más ricas. En 2017, 36.9 millones de personas vivían con VIH, de estos, solo 21.7 millones tuvieron acceso a terapia. A nivel mundial, las adolescentes y las mujeres jóvenes enfrentan desigualdades de género, exclusión, discriminación y violencia, lo que las pone en mayor riesgo de contraer el VIH. El VIH es la principal causa de muerte para las mujeres en edad reproductiva en todo el mundo.

Reflexión: El Domingo de Pascua, la muerte ya vencida y Jesús ya no está en el sepulcro. Jesús ha resucitado y está libre de toda corrupción y enfermedad. Aún con todos los avances tecnológicos de nuestro tiempo, millones de personas siguen muriendo sin acceso a la educación. Muchos llegan prematuramente al sepulcro. ¿Qué podemos hacer como pueblo para garantizar la salud a los más vulnerables?

Acción: Fortalecer la prevención y el tratamiento del abuso de sustancias adictivas, incluido el uso indebido de estupefacientes y el consumo nocivo de alcohol. Lograr la cobertura de salud universal, en particular la protección contra los riesgos financieros, el acceso a servicios de salud esenciales de calidad y el acceso a medicamentos y vacunas seguros, eficaces, asequibles y de calidad para todos. Reducir sustancialmente el número de muertes y enfermedades producidas por productos químicos peligrosos y la contaminación del aire, el agua y el suelo.

Oración: Señor Jesús, hecho pobre para enriquecernos con Tu pobreza, por el frío del pesebre acuérdate de aquellos que no tienen una morada digna. Por el miedo y la inseguridad de la huida a Egipto, acuérdate de los emigrantes y refugiados. Por los años de pobreza vividos en Nazaret, acuérdate de tantos hombres y mujeres que no ganan lo suficiente para mantener a sus familias. Por la violencia, la injusticia, la hipocresía, el odio de las que has sido víctima inocente, haznos comprender las bienaventuranzas de la mansedumbre, de la justicia, de la misericordia y de la paz. Por las horas terribles en el Calvario, acuérdate de los que yacen sin salud y sin recursos en su lecho de dolor.

Que todos los pobres experimenten que, a través de nosotros, discípulos del Resucitado, se cumple la promesa: “Yo estaré siempre con vosotros”. Amén. (Hermanas Franciscanas de la Divina Providencia).

 


Fuentes: Objetivos de Desarrollo Sostenible, https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/objetivos-de-desarrollo-sostenible/; Artículos en Orar en Cuaresma desde los ODS 2030, https://www.ciudadredonda.org/subseccion/orar-en-cuaresma-desde-los-ods-2030; Oración de unidad con los pobres, http://www.caritasvalladolid.org/webnew/docs/noticias/PS_CI_11-12_OraJoven.pdf; Folleto para los animadores de las pequeñas comunidades, https://www.pequenascomunidades.org/uploads/1/3/1/5/13153228/folletos_52_animadores_pequen%CC%83as_comunidades.pdf; Oración del agua, https://www.oblatos.com/oracion-del-agua/; Oración por la justicia y la paz, http://www.ibvm.es/index.php/pastoral/propuestas-oracion/29-oracion-por-la-justicia-y-la-paz